lunes, 12 de julio de 2010

Una nueva estapa


“20 años de medios y democracia en la Argentina”, un libro que narra a los largo de sus capítulos como fueron las transformaciones del sistema de medios en la Argentina desde las restauración de la democracia, hasta la actualidad, periodo en el que trascienden corrientes y orientaciones políticas de los gobiernos y donde principalmente todo gira alrededor de la Ley de Radiodifusión.
En la parte de influencias políticas despliega la relación de convivencia entre el poder y los medios. El rol fundamental que tuvo y tiene el periodismo argentino en democracia. A partir de la presidencia de Raúl Alfonsín este rol por parte de la prensa fue sobrevalorado, debido a que “los medios quedaron inmersos en procesos políticos y sociales” y comenzaron a actuar “en el rol de informar a la ciudadanía para tomar decisiones”.
Por eso, los medios durante la primera presidencia democrática después del Golpe de Estado del ´76 “se transformaron en el único y referente y fuete de salvación”, ya que “los cuidadnos volvían a encontrase con la participación dentro del Estado”
Con la llegada de Raúl Alfonsín se abrió una nueva etapa para los medios de comunicación. Los canales que pertenecían al Estado (Canal 9, Canal11 y 13) mantuvieron ciertas tendencias organizativas, respetando “las reglas de juego: Una línea profesional y no una ideología partidaria”. Los canales dejaron de ser meros repetidores de la historia oficial, y comenzaron a generar y a hacer circular contenidos críticos y sólidos.
La censura y los temores por represarías desde el gobierno fueron reemplazados por una creciente libertad de expresión y un nuevo contrato implícito entre medios, democracia y sociedad. Pero todo esto no fue rápidamente, con la vuelta de la democracia, el periodismo recupera su libertad en etapas. Según una entrevista de Fontevecchia que aparece en el libro el discurso de Alfonsín “era democrático, pero en el fondo era exactamente igual que los otros”.
Aunque, en 1983 el panorama de los medios de comunicación era muy distinto al de comienzos de la dictadura militar. En esta nueva etapa, es necesidad recalcar las diferencias entre el periodismo q se daba y el anterior. Muy explícito se demuestra con las palabras de Ruiz, cuando indica que durante el régimen militar el periodismo en vez de subordinase con el interés público, lo hacía por objetivos ideológicos. Si bien este periodismo nuevo se hacía eco del discurso profesional del periodismo anglosajón, su praxis profesional estaba ligada a la del periodismo autoritario.
Pero esa imagen negativa sobre los medios se fue transformando en una imagen positiva. El advenimiento del nuevo régimen político tuvo efectos democratizadores sobre el periodismo. Se produce un fortalecimiento de de la conciencia profesional, que va en aumento a media que pasan los años democráticos. Los periódicos que habían sido cuestionados por algunos sectores de la sociedad comenzaron a renovar su práctica histórica incrementando reflejar la realidad de un modo que expresara el sentir y pensar, cosa que durante el gobierno militar había sido imposible, ya que como se sabe la prensa era un sector que recibía grande censura y represión.
Hay un claro ejemplo que es el de Página|12, que buscó presentarse crítico sobre el mundo independiente respecto de la esfera del político. Su dueño, Fernando Sokolowicz habla en una entrevista la cual se reproduce una parte en parte del libro y dice que cuando surgió el diario eran de alguna manera como el adolescente rebelde, pero que actualmente la relación con el poder es distinta y el lugar que ocupa al escribir es distinto. El surgimiento del diario además fue un vacío que llena un espacio reclamado por la sociedad argentina.
Finalmente con todo lo desarrollado durante este análisis queda certificado que hubo un cambio en el valor que adquirió la prensa, debido a que la sociedad misma comenzó a evidenciar prácticas olvidadas durante la dictadura militar. Con la vuelta a la democracia el público se transformó en un ávido consumidor de los programas de opinión, los debates, los films, los libros, revistas y folletos que hablaban sobre los excesos de la dictadura y de las plataformas de los partidos políticos enfrentados. La sociedad y los medios transitaban juntos un camino de liberación.

Cantar la verdad


Se daba en el país una época donde las cosas que se pensaba no podían decirse. La década del ´60 además de sufrir dos Golpes de Estado , tuvo el surgimiento de un estilo de música que vino a poner ideas de lo que se estaba viviendo en la cabeza de todos los jóvenes que tenían miedo de pensar distinto. A ese género se lo denominó Rock Nacional y sus referentes mas importantes son Litto Nebbia, Charly García, Luis Alberto Spinetta, Miguel Abuelo, entre otros.
Este estilo musical que surgió en la segunda mitad de los años ´60 y comenzó a formarse cuando varios grupos underground empezaron a componer canciones en español sobre los temas que preocupaban a los jóvenes de ese momento. Se trataba de una época en la que los militares bloqueaban sistemáticamente cualquier intento democrático.
Se lo considera y consideró en su momento como un instrumento de comunicación, con el cual se decían cosas de manera poética, lo que intentaban hacer los cantantes, como por ejemplo Charly García, era contar de forma creativa para hacer reflexionar a los jóvenes lo que sucedía realmente en la Argentina.
Pero fue en la escena underground de Buenos Aires donde las piezas fundamentales del rock argentino comenzaron a emerger. Un reducido grupo de rockeros comenzó a encontrarse en espacios marginales. El 24 de marzo de 1976 un Golpe de Estado dio inicio al período mas oscuro y sangriento de la historia argentina y es por eso que los algunos de los cantantes de rock debían ocultarse y hasta irse del país. Sin embargo otros buscaron resistir e insistir con su arte.
Es el caso del grupo conformado por Charly García, David Lebón, Pedro Aznar y Oscar Moro denominado Serú Girán. Esta banda apodada “los Beatles criollos", es la primera que logra llegar a las clases bajas como a las medias altas. El debut en vivo de la banda ante el público porteño ocurrió el 28 de julio de 1978, en el estadio Luna Park, plena época donde hoy se la recuerda por la cantidad de desaparecidos que hubo sin motivos.
“La gente se esconde o apenas existe” cantaban en una de sus canciones durante esos días. Era difícil salir a decir las cosas, los diarios estaban posicionados a favor del gobierno militar y las críticas de los medios contra la banda no tardaron en llegar. El diario La Opinión, por ejemplo, publicó que eran lo peor que había en la Argentina, y sostenía que tenían «voces homosexuales».
La banda ponía de manifiesto con al metáfora su manera de pensar. Eran muy poéticos y creativos. Querían “despertar a un mundo dormido” que se veía amenazado por la oscuridad de los militares.

Territorio en disputa


En la actualidad las islas constituyen un territorio en disputa reconocido de esta manera por la resolución 2065 de la ONU. A pesar de ello en la carta de la Unión Europea han sido unilateralmente inscriptas como territorio británico de ultramar, siendo reclamadas por la República Argentina desde que el Reino Unido tomó posesión de ellas en 1833. El momento más tenso para la Argentina fue en el año 1982, donde comenzó la Guerra para defender a las islas.
En el año 1965 se concreta la famosa resolución 2065 de la ONU, donde se insta a Gran Bretaña a negociar para descolonizar las islas. Desde esa fecha a 1982, el Reino Unido simuló acatar la resolución de la ONU, y jamás escuchó de forma seria, el reclamo argentino.
Durante 17 años, no se había obtenido ningún hecho favorable respecto a la soberanía de las islas, solo mentiras y falsas promesas. En 1977 la situación empeora, ya que Gran Bretaña decide ahora públicamente, no negociar por la soberanía y comienza a organizar y proyectar la defensa de las islas. La situación se complica aún más, al asumir en 1979, Margaret Thatcher.
A principios de 1976 un Golpe de Estado en Argentina puso en el puesto de presidente a Jorge Rafael Videla, en el cual durante su gobierno presentó una propuesta escrita a su par británico en la que diseñaba un traspaso progresivo de soberanía de las islas, que contemplaba una primera etapa de administración conjunta, de ocho años de duración, seguida del traspaso pleno de la administración a la Argentina.
A principio de la década de 1980, el modelo económico de la junta militar que gobernaba la Argentina entró en crisis, lo cual tuvo consecuencias negativas en el ámbito social interno y a fin de recuperar oxígeno y en base a premisas geopolíticas erróneas, el ejecutivo organizó la reocupación militar de las Malvinas.
Hacía 1982, se imponía la toma de una decisión por parte del gobierno argentino: O quebraba la posesión, impidiendo el cumplimiento del plazo, o daba definitivamente por perdidos los derechos argentinos sobre las islas. Las fuerzas argentinas recuperaron el control de las islas el 2 de abril de 1982. Consciente de haber causado el quiebre en la posesión ininterrumpida y, con ello, la pérdida del derecho británico a invocar el Uti Possidetis, el canciller argentino Nicanor Costa Méndez pudo declarar: "Ahora podemos seguir negociando ciento cincuenta años más".
Pero la armada británica desembarcó seis semanas más tarde y después de duros combates forzó la rendición argentina el 14 de junio de 1982 y el gobierno británico prohibió el ingreso a las islas de civiles con pasaporte argentino. El coste final de la guerra en vidas humanas fue de 649 militares argentinos, 255 británicos y 3 civiles isleños.
Políticamente, en la Argentina, la derrota en el conflicto precipitó la caída de la junta militar que gobernaba el país; en el Reino Unido, por su parte, la victoria en el enfrentamiento ayudó a que el gobierno conservador de Margaret Thatcher lograra la reelección en las elecciones del año 1983.

La Guerra que no fue Guerra


La década del 70 fue una época llena de revoluciones, guerras, golpes de estado no sólo en la Argentina, sino también en Latinoamérica. En breves palabras, se podría decir que fue una época de violencia política. En 1973, el presidente de Chile, Salvador Allende, es derrocado en un Golpe de Estado, comenzando el Régimen Militar, que duraría hasta 1990. El 27 de junio se da el golpe de Estado cívico-militar en Uruguay, comenzando la dictadura uruguaya, que duraría hasta 1985. En 1976, se inicia el Proceso de Reorganización Nacional en Argentina, la dictadura que sufrió este país hasta 1983.
En el Gobierno de Onganía se produce un desastre económico en la Argentina. El interior comienza a empobrecerse. Se suspenden los subsidios a las economías regionales, se congelan los salarios, se prohíben las actividades políticas, y se eliminan todos los partidos políticos y métodos de democracia. Esto último es lo que más se destaca de ese período.
Durante su duración se desarrolló un proceso sistemático de secuestro y tortura de personas —la llamada "guerra sucia"—, producto del cual hubo una gran cantidad de desaparecidos. Según Massera, y otros, deslizaban la justificación del horror a un concepto como el de “guerra”. Pero no fue una guerra. Fue en primer lugar, el amordazamiento de toda fuerza política que pudiera darle una salida democrática a la república; y en segundo lugar fue el aniquilamiento de toda una guerrilla.
Era una justificación que no tiene una mínima explicación. Se plantea une exterminio de una clase, que los dictadores llamaban “perejiles”, a los cuales llevaban a los centros de clandestinidad, los torturaban y mataban. Pero esos seres que tenían un apodo particular murieron por error, que murieron por nada, que murieron por tontos. Hoy esos perejiles son los desaparecidos.
Ahora bien, porqué utilizar ese esa palabra para nombrarlos. “Perejil”, un ser silvestre, ingenuo. Es claro, un “jil” o más exactamente un “gil”, con toda la carga despectiva que conlleva la palabra en la Argentina. Un ser alejado deL Poder, un “Pérez Gil”, un ser anónimo y tonto. Pero básicamente fueron los militantes políticos de superficie en la década del ´70.
Una de las características del terrorismo de Estado es la a-tipificación del delito. Walsh escribe en su carta a la Junta Militar “quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles d desterrados son la cifra desnuda de ese terror”. Nadie sabe los motivos de la culpa, pero esos hombres morían por dar la cara.
Ellos buscaban una sociedad mejor, y por eso no murieron en vano, sino por generosos. Entonces los que se puede rescatar de esa época, es que los jóvenes que combatían por su país, por tener una mejor sociedad, murieron sin causa alguna, pero quedarán en historia como los “grandes luchadores” por defender sus derechos les costo la vida.