viernes, 21 de febrero de 2014

La impunidad que duele

El dolor es la palabra que se escucha decir a cada familiar de la Tragedia de Once y que pone a cualquiera con la piel de gallina. A dos años del accidente que dejó 52 muertos y centenares de sobrevivientes, la impunidad sigue su camino aunque parece que tendrá fin el día 18 de marzo cuando comience el juicio oral. Cada argentino se conmueve y siente el dolor desde aquel 22 de febrero de 2012. Todos de alguna u otra manera nos unimos a la lucha de los familiares porque en esa tragedia estuvo o pudo haber estado algún pariente, algún amigo o hasta nosotros mismo. Es por eso que hay que unir todos los corazones y pedir que se encuentren a los verdaderos culpables, se haga justicia por las 52 victimas y nunca más vuelva a suceder un hecho de esta magnitud. Cuando esto ocurra, realmente las 52 personas que perdieron la vida podrán descansar en paz y sus padres, hermanos y amigos sentirán que al fin en la Argentina algo se realiza como se debe aunque nadie podrá devolverles las vidas que se perdieron. Como dice el muro en Once, hagamosle honor a la vida y este 22 de febrero estemos presentes en Plaza de Mayo para recordar, pedir y luchar por nuestros principios. Y hacerle saber a nuestros gobernantes que el pueblo puede unirse por una o muchas razones pero que sólo llevan a un camino: el de la JU5T1CIA.